Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas, las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos, y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Asistir a los cursos de antropología, llorando.
Festejar los cumpleaños familiares, llorando.
Atravesar el África, llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuyes y los cocodrilos no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!
Oliverio Girondo
bueno....si hacemos algo hay que hacerlo bien, no? y con tanto motivo, porq no? llorar de flacura? entonces tengo mucho porque, jajajaja
4 comentarios:
aii qe bonito poema :D
m recuerda a mi ajaja
ai hace muxio qe no t visitaba ajaj
qe feita io te tenia abandonada
pero t qieroo amigitaa
no es gracioso pamela, y no encuentro entretenido que TU pongas esos poemas.... ¬¬
porque no sonreir y HACERLO BIEN!!!!, siempre hay buenas razones para sonreir, y son muchas mas de las que hay para llorar....
Llorar todo para llorarlo bien y poder dejarlo ir!
Para luego ser feliz
Y abrir los brazos a una nueva vida :)
a la $(#%/ con los pseudónimos, de cualquier modo era obvio, jajaja!
te quiero nena
cierto... ala madre con los pseudónimos.... ya que
Publicar un comentario